
Las aulas de la Universidad de Granada (UGR) cuentan cada vez con más estudiantes suspensos. El goteo es constante. El número de repetidores ha aumentado en los últimos años. En este curso 2009/2010 había 22.297 alumnos repitiendo alguna asignatura. Representan el 39,57% de los 56.342 universitarios matriculados en algunas de las carreras ofertadas por la institución universitaria granadina. Son muchos los que tienen asignaturas pendientes.






Responsabilidad social. En este caso es de la Universidad y más concretamente de la de Granada. ¿Qué debe hacer? Cumplir con esa responsabilidad en todos sus términos. Luchar contra la pobreza, proteger el medio ambiente y luchar contra la exclusión social. Lo debe hacer en diferentes términos y la formación es uno de ellos. En el congreso que comenzó ayer en la Facultad de Ciencias de la Educación tiene la Universidad granadina una buena oportunidad. Se trata del I Congreso sobre Voluntariado Socioeducativo, que se celebrará hasta el 27, y que tiene entre sus cometidos «formar a personas que luchen contra la exclusión social», según defendió el rector de la Universidad de Granada, Francisco González Lodeiro.
Sobrecualificación laboral o lo que es lo mismo subempleo. Eso es a lo que deben enfrentarse el 68,35 de los egresados -titulados- de la Universidad de Granada (UGR) en su primer empleo. Es, en comparación con la media de las universidades andaluzas en el mismo periodo (67,29%), de 1,06 puntos más alta. Son datos que hacen referencia a los titulados de la Universidad granadina en el curso 2006/2007 -fueron 5.313- y se recogen en el estudio realizado por el Observatorio de Empleo de la institución granadina.

